UN ESTUDIO DE ANFACO-CECOPESCA
DEMUESTRA QUE LOS PLATOS PREPARADOS Y PRECOCINADOS A BASE DE PESCADO APORTAN
CANTIDADES MUY IMPORTANTES DE VITAMINAS B Y D.
Durante los últimos
años se han experimentado grandes cambios a nivel social, que han llevado a la necesidad
de reducir el tiempo de dedicación a diversas labores domésticas, entre ellas
Por otra parte, se
están dedicando esfuerzos por parte de las autoridades para mantener y
acercarse cada vez más a la dieta mediterránea, que se basa, entre otras
cuestiones, en elevar el consumo de pescado frente al de carnes rojas, ya que
hoy en día se sabe a ciencia cierta que la ingesta frecuente de pescado
contribuye en gran medida al aporte de ácidos grasos omega-3 de cadena larga, a
los que hoy ya incuestionablemente se les atribuyen numerosos efectos
beneficiosos, fundamentalmente sobre el sistema cardiovascular.
En este sentido, en un estudio
realizado por ANFACO-CECOPESCA, financiado a través de un convenio con la
Diputación de Pontevedra, se ha analizado el aporte vitamínico de un gran
número de platos preparados y precocinados a base de pescado, entre otros,
ensaladas con atún o salmón, pimientos rellenos de pescado, arroz con calamares
y marinera, gulas al ajillo, marmitako de atún,
lasaña o canelones de atún, bacalao a la vizcaína, croquetas de atún o
empanadillas de atún.
Los resultados previos muestran que estos
platos aportan una gran cantidad de vitaminas hidrosolubles y liposolubles, sobre todo del grupo B (especialmente
B2, B6 y B12), y vitamina D. La incorporación a nuestro organismo de las vitaminas
a través de platos preparados y precocinados a base de productos de la pesca, contribuye
al mantenimiento de la piel y las mucosas en buen estado, intervienen en la
formación de anticuerpos, previene la anemia al intervenir en la formación de
las células sanguíneas, e incluso ayuda a mantener los niveles de calcio y
fósforo en los huesos, y el correcto funcionamiento del sistema nervioso.
Por tanto, a pesar de haber sufrido manipulación y tratamiento térmico, en
este estudio se ha comprobado que los
platos preparados y precocinados contienen cantidades importantes de las
vitaminas B y D procedentes del pescado, de manera que son una buena fuente de
vitaminas para nuestro organismo.